viernes, 18 de agosto de 2017

La pista de hielo (Reseña).



Título: La pista de hielo.
Título original: La pista de hielo.
Autor: Roberto Bolaño.
Editorial: Debolsillo (PRH).



Tres voces dan tres vidas al relato del crimen acaecido en La pista de hielo: la de Gaspar, chileno con pretensiones de escritor; la de Remo, mexicano aspirante a poeta que ocupa sus noches como vigilante de un cámping, y la de Enric, político catalán embelesado por una bella y veleidosa patinadora.

Los testimonios de cada uno de ellos se entrecruzan y pugnan para hacerse con una verdad a la que solamente el lector, como un detective cada vez más salvaje que debe lidiar con el peso de la investigación, tiene acceso.

Los narradores, unidos en la tragedia y en el hastío existencial, dibujan con sus historias no solo la de un asesinato, sino la de un crimen contra su dicha que parece no tener fin.




La pista de hielo es, a primera vista, una “novela negra” en la cual se cuentan los pormenores de un asesinato que tiene lugar en el interior de una misteriosa pista de hielo. Estos hechos transformarían la vida de los personajes, tanto principales como secundarios, en un efecto domino perfecto. Sin embargo, conforme avanzan las páginas y se desarrollan las subtramas de esta historia te darás cuenta que las aspiraciones del autor van más allá de los límites establecidos para el género.

La historia está narrada en primera persona por tres diferentes personajes, Román, Gaspar y Enric, de quienes hablaremos a detalle más adelante. Está dividida en capítulos sumamente cortos que no pasan de las cinco páginas y en cada uno de ellos se exponen situaciones que van construyendo poco a poco la trama general. Este es mi primer encuentro con la obra de Bolaño y me ha parecido fantástica la manera en la que desarrolla a sus personajes y les da profundidad en cada uno de los capítulos, además de manejar una prosa vasta y fluida que te permite relacionarte con los personajes desde la primera intervención. Hay también un tono poético y profundo en sus letras que trasciende y genera impacto en el lector.

Ahora bien, hablemos de los personajes y de cómo estos se relacionan entre si, no se preocupen, seguimos con la política de cero spoilers en las reseñas. Así que siguiendo el orden de aparición de los personajes comenzamos con Enric, un político egocéntrico y mal humorado que forma parte del gabinete gubernamental del pueblo de Z, lugar donde se desarrolla la historia y que se desenvuelve en un ambiente de corrupción e ilegalidad, abusa continuamente de su poder y construye una red de mentiras y secretos que tarde o temprano saldrán a la luz y definirán su destino. Enric tiene una actitud negativa y agresiva la mayor parte del tiempo y es aquí donde entra el ingenio del autor para conseguir la conexión de sus lectores con el personaje. Bolaño le da a Enric algo muy preciado, el amor. Enric está profundamente enamorado al grado de cometer las locuras más grandes sin importarle las consecuencias. Es este amor el que logra domar sus estados coléricos y lo transforma en un ser vulnerable e inseguro. Es muy importante para el desarrollo de la historia experimentar este contraste tan marcado en el perfil del personaje, fue por mucho mi favorito.

Luego tenemos a Román, un profesional frustrado que intenta salir adelante después de un complicado divorcio. Román tiene una especie de relación amorosa que se basa más bien en los encuentros sexuales casuales y su sola presencia genera conflicto entre su interés amoroso y Enric. Personalmente creo que Román es el personaje más plano dentro de la historia, sus participaciones, por supuesto, ayudan a dar forma a la trama general y definen en muchas ocasiones el rumbo de la misma, sin embargo, su situación emocional no varía mucho, es como si todo lo sucedido no generara realmente un impacto en él.

Por último tenemos a Gaspar, empleado de un campamento de turistas en donde desempeña distintas funciones. Gaspar es un hombre justo y honesto, amable y humanitario. Se diferencia de los dos anteriores por tener una actitud más positiva y un estilo de vida más relajado. Gaspar se mantiene al margen de la trama principal de la historia por lo menos en la primera y segunda parte del libro, sus aportaciones parecen carecer de sentido y profundidad, sin embargo, cuando se va llegando a la recta final juega un papel importante que, viéndolo desde una perspectiva superficial, dirige el camino que han de tomar el resto de los personajes. Gaspar es un hombre desinteresado y cauteloso, muy astuto y leal. Podemos decir que es el polo opuesto a Enric.

Hay un personaje secundario que es el que se encarga, directa o indirectamente, de unir las historias de los tres caballeros antes mencionados, este personaje es Nuria, una patinadora profesional a quien se describe como hermosa, disciplinada y agradable. Una mujer inteligente que conoce sus habilidades y limitaciones y saca provecho de ellas. Nuria podría ser considerada como el núcleo o centro de la historia,  ya que es por ella y para ella que se desarrollan escenarios específicos que dan como resultado el misterioso asesinato de la pista de hielo.

Con la descripción de personajes y la breve introducción a la historia que he dado anteriormente se podrán dar cuenta que la novela no es del todo  el prototipo de novela negra que se centra en el crimen y es en torno a él que giran todas las historias y situaciones. No, en La pista de hielo el asunto del asesinato pasa a un segundo plano, de hecho, se habla poco de él durante la primera parte de la historia y cuando finalmente llegamos a esta parte, el tratamiento que se le da es muy ligero y superficial, incluso quedan algunos cabos sueltos que se resolverán, en mi opinión, de manera precipitada al final de la obra, sin justificaciones ni planteamientos, solo un par de líneas para cerrar el caso.


Siendo completamente honesto, La pista de hielo ha sido una novela que he disfrutado mucho por la autenticidad de sus personajes y por la continuidad de su historia, sin embargo, no podría decir que sea una de mis lecturas favoritas del año. La historia es bastante entretenida, la narrativa y el estilo del autor enamoran pero hubo algo que no terminó de convencerme del todo, es decir, no al grado de llegar a ese top five de este año. Sin duda alguna seguiré leyendo más del autor, y por supuesto que “La pista de hielo” es un libro que recomiendo muchísimo.



Hasta aquí la reseña de esta semana, espero que les haya interesado y por  favor no te vayas sin dejarme tu opinión sobre este libro, cuéntame  ¿Le darás la oportunidad? ¿Ya la leíste? ¿Conoces otras historias que aborden el tema?



¡Los leo pronto!











4 comentarios:

  1. Me gusta lo que dices sobre este libro, Bolaño es un autor que tengo pendiente de descubrir y oportunidades no me faltan -mi pareja tiene varios libros suyos por casa-, a ver si me animo con "La pista de hielo", me interesa que los personajes sean aún más importantes que la resolución del crimen.
    Un saludo.

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  2. Hola soy nuevo en el blog, me interesó cuando dijiste que del asesinato poco y nada se habla. Ahi hago una pausa y pregunto, no puede pasar eso con los libros de Bolaño, que en realidad no dejen un final claro sino mas bien abierto, y en el que no importe tanto lo que se dice, sino como se lo cuenta. Me ha gustado tanto tu reseña que me gustaría que continuaras con Bolaño, con la obra que creas que podríamos seguir descubriendo.

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  3. ¡Hola! ^^
    Puede que no sea un libro fantástico, pero sí parece muy interesante, y con lo que cuentas me has dejado con suficientes ganas de leerlo, así que me lo llevo apuntado.

    Besos!

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  4. Baia baia, ahora entiendo el por qué del reproche, tienes reseñado este libro que bien puede tener mi sello y yo ni enterada, ¿te paso mi dirección?

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