domingo, 10 de diciembre de 2017

Libre (Reseña).



Título: Libre.
Título original: Release.
Autor: Patrick Ness



Es sábado, es verano y, aunque todavía no lo sabe, todo en la vida de Adam Thorn está a punto de desmoronarse. Quizá finalmente logre encontrar su liberación. Pero no tiene mucho tiempo, porque algo extraordinario y perturbador ha despertado en los confines del lago y se ha puesto en marcha. 



Libre es una novela de drama juvenil que desarrolla en paralelo dos historias, la de Adam y su transición de adolescente a adulto pasando por un proceso de descubrimiento, aceptación y adaptación y la de Katherine quien debe resolver la injusticia de su muerte y saciar su sed de venganza. Ambas historias son narradas en tercera persona, con un vocabulario bastante accesible y un ritmo fluido. Los capítulos son cortos y directos, en ellos se obtiene solamente la información necesaria para dar forma y profundidad a las historias y sus personajes.

A pesar de que, de alguna u otra manera, ambas historias se entrelazan, al leerlas en conjunto pareciera que se estuvieran leyendo dos libros completamente diferentes ya que la primera de ellas es dramática, introspectiva y muy personal, mientras que la segunda tiene toques de fantasía y violencia. Hay un contraste muy marcado, incluso en la voz narrativa y el estilo de cada una de ellas. Esto podría significar un gran atractivo para el lector, o bien, una pesadilla pues podría costar un poco de trabajo saltar de una a otra sin perderse en el proceso. Siendo completamente honestos, ese fue mi caso. Me parecía un poco complejo adaptarme al cambio tan brusco entre una historia y otra que llegó un momento en el que pensé que sería buena idea leer primero una y regresar a leer la otra una vez que hubiera terminado, sin embargo, debo mencionar que al final si tienen algo en común que es importante y que da forma a ambas historias en general. Recomiendo leerla en el orden que fue escrita y publicada.

En esta ocasión quiero enfocarme un poco más en la historia de Adam ya que fue la que más me aportó y de la cual pude hacer un análisis más profundo. Adam es un adolescente promedio, con un rendimiento académico aceptable, una vida social activa, un empleo más o menos estable y una familia funcional hasta cierto punto. Él podría llevar una vida bastante tranquila y común en este entorno si decidiera seguir reprimiendo y ocultando sus preferencias sexuales. Sí, Adam es gay y esto complica toda su existencia por el pequeño detalle de que sus padres dirigen una iglesia y evidentemente la homosexualidad no forma parte de los requisitos que debe tener el hijo de los lideres espirituales de su comunidad. Adam tiene además complicaciones con su ex pareja y su pareja actual, tiene que lidiar con la noticia de que su mejor amiga se va del país por un largo período de tiempo y debe afrontar las insinuaciones sexuales de parte de su jefe. Sé que todo esto podría parecer a simple vista bastante típico y predecible en una novela juvenil, ordinario incluso. Sin embargo, aquí es donde entra el toque Patrick Ness quien convierte todos estos escenarios predecibles en una serie de introspecciones y reflexiones profundas y emotivas que te atrapan y te involucran. La historia se vuelve muy personal, como lector puedes sentir como te estás metiendo en la vida del protagonista, puedes sentir sus emociones y entender el porque de sus decisiones. Esta es la segunda obra que leo del autor y en ambas he experimentado estas emociones de cercanía y apego con los personajes y sus historias, me atrevo a decir que es su sello personal y que es algo que se debe resaltar en su obra ya que puede convertir algo tan cotidiano y superficial en algo profundo y único. 

Tenemos también la historia de Katherine quien murió trágicamente y su alma está en busca de respuestas. En el camino se encontrará con un par de seres fantásticos, una reina despiadada y un fauno que le servirá de guía y de soporte en su complicada misión.  Esta historia se desarrolla en un ambiente mucho más oscuro que la de Adam, es también más lenta y compleja. Subjetiva en ciertos aspectos, ambigua casi todo el tiempo. En ocasiones puedes sentir que no te lleva a ninguna parte pero tampoco se detiene, siempre está en movimiento, siempre está tejiendo nuevas intrigas y formas de interpretar y está en constante cambio. Tiene un par de vueltas argumentales que te toman por sorpresa y que te mantienen alerta. A pesar de todo esto, también se vuelve muy personal y descriptiva en ocasiones, hay tanta ira, tanta confusión y tanta vulnerabilidad en su protagonista que terminas formando parte de su historia sin darte cuenta. 

Libre se va desarrollando gradualmente y los mensajes, motivos y desenlaces de cada una de sus historias se van separando cada vez más entre si, sin embargo, casi al final toman un mismo rumbo, rumbo que, por cierto, da nombre a la novela. Ambos personajes están en busca de la libertad, cada uno a su manera. 

Libre es una lectura ligera pero profunda, ideal para quienes están en búsqueda de respuestas, no porque el libro te las pueda dar, sino porque te podría ayudar a empatizar, analizar y valorar tu situación. Podría funcionar también como agente de cambio en aquellos que aún se reúsan a aceptar la homosexualidad como algo natural ya que te permite conectar con su protagonista, entenderlo y aceptarlo. Libre es eso, es una novela que libera a sus protagonistas y a sus lectores. 



Hasta aquí la reseña de este libro, espero les haya parecido interesante, que se animen a darle la oportunidad al libro y que me comenten si ya lo hicieron cuales fueron sus impresiones, si han leído otras obras del autor o si tienen títulos parecidos que puedan recomendarme. 

¡Los leo pronto!









sábado, 21 de octubre de 2017

El muro / La infancia de un jefe (Análisis).




Título: El muro.
Título original: Le Mur
Autor: Jean Paul Sartre



Admirado como el gran filósofo existencialista de la segunda mitad del siglo XX y también por sus obras literarias, en especial por su teatro, Jena Paul Sartre fue ante todo un hombre público, se comprometió intelectualmente con el mundo que lo rodeaba y la realidad. En muchas de sus obras se puede apreciar la crudeza de su expresión y la práctica de un naturalismo desbordado. Publicado por primera vez en 1939, EL MURO está conformado por cinco cuentos magistrales; todos ellos tienen la virtud de haber sido los que dieron a conocer a su autor mundialmente.




El muro es una recopilación de historias y narrativas del autor francés Jean Paul Sartre. En ella se pueden encontrar las obras el muro, la cámara, Eróstrato, intimidad y la infancia de un jefe. Es precisamente de este último del que les quiero hablar a detalle.

La infancia de un jefe es una novela corta, narrada en tercera persona, que nos muestra la vida, desde su temprana infancia hasta la adultez, de Lucien, un joven burgués, heredero de la empresa familiar y existencialista por excelencia.

La vida de Lucien se ve influenciada en todo momento por los comentarios y acciones de las personas que lo rodean y esto funciona perfectamente como un reflejo de lo que somos como sociedad. Por ejemplo, cuando era pequeño Lucien comúnmente era confundido con una niña por sus facciones y movimientos, esto comienza a generar en él dudas sobre su género. Lucien no sabe si en algún momento dejará de ser varón para convertirse en mujer, tampoco sabe si su madre fue varón hasta que la sociedad comenzó a decirle que parecía mujer. En fin, Lucien no entiende en lo absoluto cómo funciona el género, lo que si entiende es que la presión social influye en la manera en la que se percibirse a si mismo y por lo tanto en la manera en la que se relaciona con los demás.

Aquí tendríamos que hacer el primer alto en la historia para reflexionar lo importante y sobresaliente que es este mensaje en la narrativa. No solo porque nos muestra lo inestable que puede llegar a ser nuestro protagonista, sino porque hace alusión a un tema que, aún en esta época, cuesta trabajo entender: el género. Sartre maneja con cuidado y con neutralidad el asunto, no hace conclusiones ni argumentos definitivos, permite que sea el personaje quien se resuelva a si mismo estas dudas y a su vez permite que el lector forme sus propias conclusiones.

Volviendo a la historia podemos ver que conforme va creciendo, Lucien va mostrando interés en otros temas un poco más complejos, comienza su despertar sexual y empieza a mostrar una personalidad más definida. En este punto Lucien nos hace saber que carece de empatía, nos dice textualmente que no siente nada por su padres, amigos y familiares, y que lo único que desea es tener satisfacción personal a través de éxitos y reconocimiento social. Lucien sobresale como estudiante y como hijo, sin embargo, sigue cuestionando su lugar como futuro jefe de la empresa, duda de sus capacidades y se castiga a si mismo por su debilidades.

En este punto de la historia, comenzamos a ver temas más profundos que sin duda invitan a la reflexión. Comenzamos a caer en una fase existencialista en la cual el protagonista constantemente se pregunta ¿Quién soy? ¿Cuál es mi objetivo? ¿Cuál es mi lugar en el mundo? Y con ello vienen reflexiones y cuestionamientos sobre el funcionamiento de la sociedad. Considero que esta etapa de su vida es una de las que más influyen en la formación de su personalidad, las respuestas que puede llegar a obtener en ella definen el rumbo de sus futuras decisiones y con ello traza el camino que ha de seguir.

Para la tercera parte de la historia tenemos ya a un Lucien mayor, se dedica a sus estudios y tiene un poco más de interacción social. Ha aprendido a lidiar con su apatía por lo cual ha conseguido hacer un par de amigos que tienen las mismas dudas y aficiones. En esta etapa comienza también a enfrentar cuestionamientos sobre su orientación sexual y salen a relucir nuevamente los complejos de su infancia, comienza a recordar aquellas veces en las que era confundido con una niña por lo cual una vez más se encuentra perdido. Así mismo, el autor comienza a introducir temas novedosos para su época como el psicoanálisis, complejo de Edipo, drogas y la diversidad sexual y poco a poco los va desarrollando, nuevamente desde un punto neutro, cuidando siempre que la perspectiva que se muestra en estas líneas sea la de sus personajes y no la suya.

Esta una de las etapas más oscuras y problemáticas para nuestro protagonista, en ella comienza a explorar y a experimentar cosas totalmente nuevas para él. Se introduce, además, en un mundo intelectual al cual no pertenece por lo tanto sus inseguridades están más presentes que nunca. Esta es también mi parte favorita del libro, en ella nuestro personaje es llevado a los límites de su racionalidad y es obligado a tomar caminos que desconoce, tiene la opción de regresar a lo seguro, claro, pero eso significaría una derrota y, desde su perspectiva, esto se traduce a ser un mal jefe que es, hasta ese momento, su única meta.

Sin embargo, es también en esta etapa en la que el protagonista muestra un crecimiento mucho más notable. Sus acciones comienzan a ser un poco más sensatas, tiende a reflexionar mucho más sobre las consecuencias de sus actos y sus introspecciones tienen un poco más de objetividad. Además se tiene la influencia directa de personajes como Freud o Rimbaud que se han aplicado bastante bien en la historia.

Como habrán notado, hasta este punto de la historia se han abarcado los siguientes temas: identidad de género, despertar sexual en la adolescencia, existencialismo, humanismo, orientación sexual, complejo de Edipo, aceptación de uno mismo, psicoanálisis e introspección y desempeño social. Lo que más me ha gustado es que, a pesar de que la novela está escrita en tercera persona, se puede sentir tan personal cada uno de estos cuestionamientos, es decir, podemos sentir realmente que es nuestro personaje quien está pasando por esto y no que es solo una suerte de adoctrinamiento que el autor quiso incluir en su obra. Que probablemente lo sea pero no se siente así y es lo importante porque la literatura, desde mi perspectiva, debe ser abierta como he dicho antes y permitir que sea el lector quien decida qué lecciones aprender y bajo qué condiciones.

Con esto llegamos a la última etapa dentro de la narrativa, en ella podemos ver a un Lucien mucho más maduro y centrado. Aquí ya se encuentra mucho más cerca del objetivo de ser un buen jefe. Sin embargo, no podríamos terminar la historia sin un poco de confusión. En esta etapa vemos nacer una nueva característica en nuestro protagonista: el antisemitismo. También podemos ver un interés social en el ambiente político y las convicciones que su partido representa. Se conduce con mucha más seguridad, incluso con soberbia y utiliza sus conocimientos para moldear a su gusto a las personas que lo rodean. Conoce sus habilidades y las usa para crear el ambiente ideal en el cual pueda desempeñarse y sobresalir.

Esta última parte de la historia me causó bastante conflicto ya que empezaba a tener una conexión real con Lucien como personaje. Comenzaba a entender y hasta cierto punto comulgar con algunas de sus ideas, sin embargo, lo que nos muestra en esta fase es totalmente opuesto a lo que admiro en una persona. Lucien se vuelve frío, calculador, manipulador, egoísta, soberbio, clasista y anti semitista. ¡Vaya buen partido! Y a pesar de todo esto me gusta y eso es lo que me hace entrar en conflicto conmigo mismo. Es decir, me gusta que la historia nos haya llevado hasta este punto, era lo más obvio al ver su crecimiento y desarrollo y eso es bueno porque el autor defiende a su personaje de inicio a fin aún y cuando este no sea el mejor ejemplo a seguir, aún y cuando puede llegar a generarse polémica por sus inclinaciones y convicciones sociales, políticas y personales. El autor nos cuenta una historia de vida y nos hace comprometernos tanto con ella que al final nos ayuda a entender algo muy básico y muy esencial: cada persona es diferente. 

El muro fue para mi toda una experiencia, fue uno de esos libros que más allá de entregarme una historia emocionante me llevó a cuestionarme a mi mismo sobre actitudes y posturas que creía tener ya resueltas. La infancia de un jefe ha sido, como pueden ver, una de las obras que más me ha cautivado, sin embargo, recomiendo ampliamente la lectura del libro completo ya que en conjunto forman un concepto que nos permite acercarnos y entender un poco más las intenciones del autor y su obra.



Esto es todo lo que tengo que decir por ahora de esta lectura, si has leído este libro no olvides compartirme tus opiniones a través de un comentario, o bien, de mis redes sociales. Este libro ha sido uno de mis favoritos en lo que va del año así que me encantaría poder debatirlo con otros lectores.


¡Los leo pronto!



jueves, 5 de octubre de 2017

Un monstruo viene a verme (Reseña).




Título: Un monstruo viene a verme.
Título original: A monster calls.
Autor: Patrick Ness



Siete minutos después de la medianoche, Conor despierta y se encuentra un monstruo en la ventana. Pero no es el monstruo que él esperaba, el de la pesadilla que tiene casi todas las noches desde que su madre empezó el arduo e incansable tratamiento. No, este monstruo es algo diferente, antiguo... Y quiere lo más peligroso de todo: la verdad.


Maliciosa, divertida y conmovedora, Un monstruo viene a verme nos habla de nuestra dificultad para aceptar la pérdida y de los lazos frágiles pero extraordinariamente poderosos que nos unen a la vida.



Un monstruo viene a verme es una novela de corte juvenil que mezcla suspenso, drama y fantasía para abordar uno de los temas más complejos y, a su vez, fascinantes en la historia de la humanidad: la muerte y todo lo que ella involucra.

Patrick Ness nos regala en esta novela una narrativa impecable, personajes que se van  descubriendo poco a poco y situaciones reales que se van abriendo paso en la psique del lector haciéndolo vulnerable, consciente y participe de la historia.

Desde las primeras páginas se va creando una atmosfera de tristeza y dolor casi poética que va absorbiendo a sus personajes y al lector. El autor traza un camino sin salida en línea recta y el lector sabe desde el inicio cual es el final de este trayecto, se puede intuir, lo que no sabe es lo realmente complicado que será llegar a ese punto final, los contratiempos que se presentarán en el camino y sobre todo lo mucho que cambiará en este viaje. Un monstruo viene a verme es una novela muy fuerte que nos humaniza y nos prepara para enfrentar aquello que nos asusta, nos ayuda a entender que el dolor es inevitable pero no invencible y que la vida se debe vivir al cien, sin filtros, sin miedos, sin máscaras, sin mentiras, sin secretos.

Uno de los grandes atractivos de la historia, como expresión artística, son sus personajes principales. Conor es un niño valiente y retraído que acompaña a su madre en el doloroso tratamiento experimental que se le subministra para combatir el cáncer que amenaza con quitarle la vida. Conor entiende mucho más de lo que aparenta, sabe que el estado de su madre es sumamente grave y que hay una posibilidad muy alta de que pierda la batalla, sin embargo, se aferra a una realidad alterna en la que las cosas salen bien, tal vez como método de protección o tal vez porque realmente desea que sea así. A pesar de su corta edad, Conor ha pasado por cosas fuertes y complicadas y esto le ha forzado a madurar prematuramente, siempre lo vemos como un chico triste y vacío, cansado y desesperanzado pero muy consciente de sus actos y de las repercusiones que estos pueden traerle a su madre y a su entorno.

El monstruo se presenta ante Conor como una visión nocturna que bien podría ser una terrible pesadilla o peor aún una intimidante realidad que, sin embargo, no representa una amenaza para el chico ya que como él mismo dice, tiene cosas más importantes en las que pensar. El monstruo insiste en contar tres historias que Conor se rehúsa a escuchar, en cada una de ellas se oculta un mensaje que prepara el camino para una cuarta historia, una que él deberá contar y que, según el monstruo, representará su verdad, esa verdad que oculta debajo de todas esas capas que ha construido.



Como mencionaba anteriormente, uno de los temas principales en la novela es el miedo a perder a un ser querido, o bien perderse a sí mismo, sin embargo, se pueden encontrar otros temas y mensajes igual de fuertes e importantes, temas como el perdón y el olvido, el aprender a desprenderse de aquello que nos hace daño, el enfrentar nuestros miedos pero hubo en particular uno que me llamó mucho la atención ya que es un tema recurrente en mis momentos de introspección, hablo de esa teoría que dice que los seres humanos no somos cien por ciento buenos o cien por ciento malos, que hay diferentes gamas y niveles y que muchas veces nuestras acciones son reflejos, escudos o impulsos para defendernos de nosotros mismos. La manera en la que se plantea este tema es a través de una de las historias que el monstruo le cuenta a Conor, en ella se perfila a un supuesto villano, sin embargo, al final de la misma el monstruo cuestiona ¿quién era realmente el villano? ¿Qué lo llevó a cometer dichos actos? ¿Fue justo el castigo? Las respuestas quedan en el aire y eso es algo que aprecio mucho  porque es ahí donde entra tu criterio como lector y, dependiendo el estado de ánimo en el que te encuentres o las situaciones de vida por las que estés pasando, tomarás lo que necesites de este mensaje y lo llevarás a la práctica.

Un monstruo viene a verme es una novela importante, profunda, elocuente y emotiva, muy emotiva. Es una mezcla de emociones tan fuertes que te destruye y a la vez te construye con piezas nuevas, más resistentes y de mejor calidad. Un monstruo viene a verme es como un abrazo cálido y fuerte que te protege y acompaña hasta el final.


Como un plus, la novela tiene ya su adaptación cinematográfica la cual, en mi opinión, funciona como una extensión de la obra por lo que, si no la han visto, les recomiendo mucho que lo hagan después de haberlo leído ya que es bastante fiel al libro y te podría arruinar algunos momentos importantes que se deben experimentar al cien. 



¡Los leo pronto!