martes, 30 de junio de 2020

On Earth we're briefly gorgeous (Reseña).





Título: On Earth we're briefly gorgeous.
Título original: On Earth we're briefly gorgeous.
Autor: Ocean Vuong.
Editorial: Penguin Press.


On Earth We're Briefly Gorgeous is a letter from a son to a mother who cannot read. Written when the speaker, Little Dog, is in his late twenties, the letter unearths a family's history that began before he was born — a history whose epicenter is rooted in Vietnam — and serves as a doorway into parts of his life his mother has never known, all of it leading to an unforgettable revelation. At once a witness to the fraught yet undeniable love between a single mother and her son, it is also a brutally honest exploration of race, class, and masculinity. Asking questions central to our American moment, immersed as we are in addiction, violence, and trauma, but undergirded by compassion and tenderness, On Earth We're Briefly Gorgeous is as much about the power of telling one's own story as it is about the obliterating silence of not being heard.

With stunning urgency and grace, Ocean Vuong writes of people caught between disparate worlds, and asks how we heal and rescue one another without forsaking who we are. The question of how to survive, and how to make of it a kind of joy, powers the most important debut novel of many years



On Earth We're Briefly Gorgeous es una novela Epistolar, narrada en primera persona por el protagonista a quien conocemos como Little Dog. Se trata de una carta extensa a su madre (que no sabe leer) en la cual habla abiertamente y sin restricciones de su vida, de su relación madre-hijo, de los problemas que tuvo que enfrentar al crecer como un niño Asian/American en los Estados Unidos y de las complicaciones que el lenguaje, la cultura y la guerra en su país trajeron a su vida y se van pasando de generación en generación.

Estamos hablando de una historia ficticia con toques auto biográficos por lo que en algunos aspectos se puede tornar bastante dura e inquietante, así mismo nos da algunos datos y momentos históricos reales como el conflicto USA/Vietnam y un vistazo muy superficial al 9/11 y como la vida para la población Asiática y Oriental cambió por completo en los Estados Unidos después de estos sucesos.

Como introducción al autor se debe saber que es un poeta bastante aclamado en los Estados Unidos y que eso se refleja desde el inicio en esta su primer novela. La escritura, el ritmo, la estructura de la obra y la voz de los personajes son hermosas. Son mi parte favorita del libro.

La novela se divide en tres partes principales y a continuación quiero hablar un poco más a detalle de cada una de ellas.

Durante la primera parte de la carta podemos ver muy de cerca y con muchos detalles la dinámica con la que se desarrolla la relación entre Little Dog y su madre principalmente. Esta primera parte puede sentirse introductoria y lenta pero es en ella en la que las bases del resto de la obra se fortalecen. Es importante entender de donde vienen las acciones, comentarios, actitudes y reacciones de sus personajes.

Little Dog nos habla de la vida de su madre y su abuela en Vietnam, de la guerra y la ocupación Estadounidense, de la travesía de estas dos mujeres y del valor que tuvieron para emprender un viaje a un país y continente desconocido sin saber el idioma ni las costumbres del lugar. Durante estas páginas se va formando un ambiente hostil, complicado, lleno de dudas y miedos, de confusión y rechazo en la vida del protagonista y nos deja en claro que muchas de estas actitudes se van heredando, es decir, el sentimiento de culpa, de inferioridad, de miedo, de desconfianza que creció en su madre y su abuela durante y después de la guerra se transmiten a un niño que es ajeno a toda esta situación. Hasta este punto se nos habla de ser un “producto” de la guerra o un efecto secundario, un término bastante triste para referirse a un ser humano, especialmente a un niño.

El problema de identidad es uno de los temas más sobresalientes en la apertura de esta carta. Little Dog aprende desde muy temprana edad que no pertenece a ese lugar (USA) y que las diferencias entre él y los otros niños del vecindario son bastante notorias. Nos habla de colores refiriéndose a sí mismo como “amarillo” y la perspectiva que se tiene de ellos en ese país, de cómo se les invisibiliza agrupándolos a todos (Los Asiáticos) bajo la etiqueta de “Chinos”. Nos muestra cómo afecta en la forma en la que se ve así mismo el hecho de que, por ejemplo, su familia se refiera a él como Little Dog en lugar de llamarle por su nombre llevándolo al extremo de cuestionarse en varias ocasiones no sólo un ¿Quién soy? Sino un ¿Qué soy?


En la parte dos se nos presenta a un Little Dog adolescente, sin embargo, se nos sigue llevando al pasado, a sus años de infante para mostrarnos episodios de agresión o situaciones que para bien o para mal definen su personalidad actual. En esta etapa de su vida Little Dog comienza a entender un poco mejor su situación y, a pesar, de seguir siendo bastante pequeño empieza a asumir responsabilidades o roles en su familia que como menor no le corresponden. Es también en esta etapa en la que comienza a interactuar con otras personas de diferentes nacionalidades en esta diversidad racial que le ofrece el país y a entender que son las diferencias las que nos hacen especiales.

Little Dog conoce a Trevor, un chico blanco de un vecindario cercano con quien comienza a desarrollar una amistad, probablemente la primera de su vida y es ese precisamente un punto del que quiero hablar. La historia en ocasiones da saltos de tiempo bastante drásticos, no sigue una cronología lineal por lo que en ocasiones se siente como si quedaran algunos huecos en ciertas etapas de su vida y en el desarrollo de algunos personajes, que si bien son secundarios, están ahí, interactúan con el protagonista y sus acciones influyen en él.

Hablando de Trevor y su amistad con Little Dog debo decir que me gusta mucho la manera en la que el autor la va construyendo y desarrollando. Podemos sentir conforme avanzamos en las páginas como gradualmente y de manera natural las cosas van escalando entre ellos y esto nos lleva a un nuevo reto para nuestro protagonista: descubrir ¿Qué es el amor? ¿Cómo se vive el amor?

Se nos plantea interacción sexual entre estos personajes quedando claro que para la mayoría de las personas de esa generación, incluso para muchas de nuestra generación, la sexualidad es un tema tabú, algo para lo que no estamos preparados, que es percibida desde el prejuicio, el miedo, la ignorancia, la religión, la pornografía y en el más extremo de los casos la política. Little Dog y Trevor van navegando poco a poco esas aguas desconocidas, van descubriendo lo que desean y lo que les hace sentir bien, sin embargo, queda siempre el miedo a llamarlo por su nombre. La familia de Trevor, especialmente su padre tiene una carga homofóbica bastante fuerte y crecer en ese ambiente perjudica por completo la libertad de expresión y de amor para este chico.

Otros temas que se tocan en esta segunda parte del libro son el uso de drogas como medida para desconectar con la realidad, a veces abrumadora, de los jóvenes y la rebeldía característica de la adolescencia.


Para el final de la carta y durante la tercera parte del libro Little Dog ya es un adulto y ya tiene una idea más materializada de su identidad. En ella le cuenta a su madre sobre su vida como universitario y de las complejidades que se presentan al ser un artista.

Se toca un tema importantísimo para el mundo de la literatura: la romantización del dolor y el sufrimiento como musa para la glorificación de un autor. Desafortunadamente no se extiende mucho en este tema pero no si nos cuenta como la mayoría de sus amigos han muerto por sobredosis, o están sumergidos en el mundo de la droga, primero como estimulante para la escritura, después como salida de emergencia de esa cámara de tortura.

Se nos habla de esta glorificación que les damos a los artistas que dan la vida por sus obras, de cómo la sociedad mide el valor de su trabajo por la cantidad de dolor que éste le causó al artista y de cómo esto no debería de pasar.  El arte debería ser recreativo no destructivo. Que si bien se puede usar como una salida, una manera de expresar sentimientos y liberar tensiones, no debería ser esta una medida de calidad para el resultado final.

Para el cierre de la carta Little Dog se muestra mucho más comprensivo con su madre, con su abuela, con su país, con el país que los recibió después de la crisis, con las personas que se cruzaron en su vida pero sobre todo consigo mismo. Toda esta parte final se siente como una liberación de prejuicios, de culpas internalizadas, de temores, de rencores y de frustraciones. Se nos muestra a un hombre distinto, maduro, centrado y analítico que conoce su historia, la acepta, la hace suya, la comparte y la libera. Un hombre que entiende que una guerra no lo define, un hombre que decide vivir con lo que tiene y con lo que es en lugar de estarlo cuestionando todo el tiempo.
Tenemos algunas escenas emotivas en esta parte final del libro y algunas reflexiones bastante personales por parte del autor lo cual cierra bastante bien el ciclo.

Concluyendo, On earth we are briefly gorgeous es una novela personal, me atrevería a decir que es mucho más sobre quienes somos a través de los demás y de las vivencias que nos toca afrontar que de manera interna, es decir, no se siente como un viaje introspectivo, sino que toma en cuenta todos los elementos que lo rodean, especialmente la relación con su madre y le información genética que esta le transfiere de acuerdo a las situaciones que a ella misma le tocó vivir. Esa es mi idea general del libro, lo disfruté mucho y lo recomiendo ampliamente.

Hablando de los puntos débiles del libro, como dije antes, me hubiera gustado que se tuviera un desarrollo mucho más extenso de algunos personajes y algunas situaciones ya que la historia está en constante movimiento todo el tiempo, lo cual es bueno, pero a veces no nos da tiempo de asimilarlo. Desarrollar temas como el racismo, la homofobia, la violencia de género y el abuso de poder pudieron haber hecho de este libro no solo una gran historia sino un referente o una protesta ante todas estas injusticias. Personalmente no creo que es obligación moral o política de los artistas crear conciencia de estos temas pero siento que si tienes una plataforma y ya estás evidenciando estos temas sería bueno que les dieras un enfoque mucho más profundo y crítico.

Con esto concluyo mis comentarios sobre esta obra, agradezco sus visitas y comentarios y me despido deseándoles buenas lecturas.
Nos leemos cuando nos leamos.



viernes, 19 de julio de 2019

La verdad tras los secretos (Reseña).


La verdad tras los secretos es el debut como autora de Cintia Jiménez, administradora del blog literario “Palabras y letras” del cual he sido seguidor dese hace ya algunos años y a quien agradezco infinitamente por el ejemplar.





Título: La verdad tras los secretos.
Autor: Cintia Jimenez
Editorial: Autopublicado.



En una choza junto a la playa, vive un hombre que tiene el poder de conocer los secretos de cualquier persona que tenga en frente. Pocos son los que se aventuran a ir a su hogar, pero dicen que, a cambio de un precio justo, aquel hombre es capaz de responder a cualquier pregunta.

Gregorio no cree en lo sobrenatural, mucho menos en hombres que aseguran conocer tus secretos. Sin embargo, si necesita una respuesta a una pregunta muy importante ¿Qué pasó con el amor de su vida? 





La verdad tras los secretos es una novela corta contemporánea que nos ofrece la oportunidad de adentrarnos en una historia de vida, de amor y de auto descubrimiento. Tiene como protagonista a Renato, un joven que ha sido dotado por el universo con la habilidad de poder ver más allá de lo que un ser humano promedio puede y conocer así los secretos más ocultos de aquellos que se lo permiten. El entendimiento y aceptación de este don le causarán a Renato una serie de dificultades de las cuales podría no salir ileso.

La lectura de esta novela es ágil y comprensible en todo momento y podemos deducir que está dirigida a una audiencia juvenil en primera instancia. Sigue un ritmo de lectura cronológico en el cual se va desarrollando la trama, poco a poco, hasta llegar al desenlace que se complementa con un epilogo. Como temas principales de la obra podemos mencionar el amor, el perdón, la empatía y el valor de nuestras palabras y acciones. La novela hace uso de recursos “mágicos” o sobre naturales como la adivinación y otros poderes psíquicos, sin embargo, siento que estos son solo medios que la autora utiliza para contar la historia de Renato, es decir, sí, forman parte importante de la esencia del personaje y del desarrollo de su historia, pero no determinan el tono de la obra por completo. Quiero decir, la novela se inclina mucho más por el lado humano del protagonista que por el aspecto sobre natural y esto es algo muy acertado ya que permite al lector comprender y aceptar mucho mejor a los personajes.

Ahora quiero hablar precisamente de sus personajes que son, desde mi perspectiva, el punto más fuerte que tiene esta novela. Al tratarse de una novela corta no podemos darnos el lujo de saturarla de personajes ya que no tendríamos el tiempo justo para dedicarle a cada uno de ellos y sus historias quedarían inconclusas. La verdad tras los secretos cuenta con dos personajes principales y algunos cuantos personajes secundarios que complementan la trama y enriquecen la historia.

Nuestros protagonistas son Renato y Gregorio. Renato es un joven con habilidades especiales que le permiten conocer secretos y responder preguntas a aquellos que se atreven a buscarle. Renato es un hombre precavido, calculador y ermitaño. Disfruta de la soledad que su reputación como “brujo” le brinda misma que refuerza con una actitud arrogante y engreída que simula cuando se ve obligado a relacionarse con otras personas. En el fondo Renato es un hombre bueno, es un hombre frágil, herido y temeroso. Su vida ha estado llena de tragedias y pérdidas importantes desde temprana edad por lo que podemos ver en él una madurez y una tranquilidad ante la adversidad que ya quisiéramos muchos. Renato es un personaje que va cambiando mucho durante la narrativa, que se nos muestra de diferentes maneras, desde diferentes perspectivas y eso es lo que hace de Renato un buen personaje. Hablamos de un buen desarrollo y un crecimiento muy notorios desde que inicia la novela hasta que termina.

Por otro lado, tenemos a Gregorio un hombre impulsivo, decidido y constante. Al momento que se nos introduce a Gregorio como personaje en la historia no tenemos muchos datos de él, de su vida pasada, de cuales son sus motivos, sus aspiraciones, sus miedos y sus fortalezas. Llega a la vida de Renato como una casualidad y a partir de ese momento comenzamos a conocer su historia o, en otras palabras, comienza a escribir su propia historia. Podríamos pensar que esta falta de datos y de información sobre Gregorio podrían afectar de alguna manera su apreciación como personaje, pero no es así. Personalmente siento que esto beneficia a la historia por algunos motivos, el primero de ellos es que Renato es un personaje muy grande, tiene una personalidad que abarca mucho y que tiene un trasfondo muy complicado que si a eso le agregamos otro personaje parecido se volvería una historia muy pesada. Me gusta ver a Gregorio como un contraste o un respiro en la historia, pero también como un complemento y una perspectiva diferente. Su momento de crecimiento o desarrollo se presenta en la segunda mitad de la historia y es ahí donde se debe responder a preguntas muy importantes a las que nos hemos enfrentado todos ¿Quién soy? y ¿A dónde voy?

Una vez que hablamos de las bases y profundidades de estos personajes tenemos que hablar de la manera en la que sus historias se van conectando y la manera tan natural y detallada en la que su relación crece. La autora se toma su tiempo para crear la atmosfera adecuada para que la relación entre sus protagonistas sea creíble y espontánea y se le agradece. También es muy interesante ver como estos dos personajes tan distintos encuentran la mejor forma de entenderse y sobre llevar sus vidas juntos. Su relación es, sin embargo, distinta a las que estamos acostumbrados en la onda romántica, es mucho más aterrizada. Se adapta a las condiciones de vida de sus protagonistas.

Al hacer una crítica sobre un material literario o audiovisual es importante hablar también de los detalles negativos o de los aspectos que no disfrutamos tanto de la obra para que el autor pueda revisar sus contenidos y decidir si puede aplicar correcciones o aprendizajes para futuros trabajos. Esto puede ser subjetivo como el arte mismo lo es, sin embargo, aquí va mi retroalimentación.

El aspecto negativo que encontré en esta obra es que me dejó con muchas preguntas y no de la manera existencial/filosófica que tanto disfruto en un libro, es decir, siento que hubo muchos huecos y muchos espacios vacíos al final de la historia. Hay momentos que se presentaron y que fueron importantes para los personajes que simplemente desaparecieron, que no tuvieron una conclusión, o por lo menos no se muestra en las líneas finales. Hay cosas que no se especifican, que quedan abiertas y que se podrían interpretar de muchas maneras y que al final el lector puede ir armando sus propias conclusiones y tal vez llegar a un final totalmente distinto que el que plantea la autora.

Como lector percibo que se asignó mucho tiempo y mucho interés en el desarrollo de los personajes y de la relación que se va construyendo, lo cual como ya dije es un gran acierto, pero creo que esto sacrificó algunos otros temas que se pudieron haber llevado con un poco más de calma y que a su vez pudieron haber agregado mucho más a los personajes principales.

Con esto no quiero decir que la historia principal quede inconclusa o que el cierre de la misma se sienta forzado o apresurado, no, solo digo que me hubiera gustado tener un poco más de información sobre algunos temas y que estos mismos pudieron haber creado más capas de profundidad en los personajes lo cual se traduce como una historia mucho más compleja.

Antes de terminar esta reseña quiero resaltar el hecho de que esta historia tiene visibilidad y representación de personajes LGBTQ+ y que me gusta mucho la manera en la que esta se presenta ya que no es el tema principal de la historia. Las relaciones, actitudes, y acciones de sus personajes no giran en torno a esto como pasa en la vida real de las personas del colectivo. Ya antes hablamos en el blog de lo importante que es tener visibilidad y representación de las muchas posibilidades y formas de vida que existen en este mundo diverso así que gracias a la autora por darnos un espacio más.

Con esto concluyo mi opinión sobre este libro, quiero una vez más agradecer y felicitar a Cin por el lanzamiento de su libro, por el valor de perseguir sus sueños y creer en si misma, sobre todo en un ambiente tan complicado como lo es el mundo literario. Espero que esta sea la primera de muchas otras publicaciones y que cada una de ellas te deje grandes aprendizajes y satisfacciones.

La verdad tras los secretos está disponible en su formato digital a través de la plataforma Amazon, así como en su formato físico. Comparto los links para que puedan localizarla y leerla si es de su interés.




martes, 24 de julio de 2018

Escoria (Reseña).


Título: Escoria.
Título original: Filth.
Autor: Irvine Welsh
Editorial: Anagrama.



El sargento Bruce Robertson no es precisamente un policía modélico. Es un tipo corrupto, misántropo, violento, machista, homófobo y racista. Es un consumidor compulsivo de pornografía, servicios de prostitutas, fast food de lo más grasiento, alcohol y cocaína. Y además se dedica a lanzar rumores malévolos sobre sus compañeros de cuerpo; practica con una de sus amantes peligrosos juegos eróticos que incluyen la asfixia y es capaz de inducir a una menor a la que ha pillado con éxtasis a que le haga una felación.

Debido a sus excesos, a Robertson le ha aparecido un imponente sarpullido que invade sus genitales y se extiende sin control, y un incordiante parásito en el intestino que acaba convirtiéndose en la voz de su conciencia. Y mientras su vida se desmorona a pasos agigantados –su esposa ha abandonado el domicilio conyugal con su hijo-, el sargento tiene que investigar el asesinato del hijo de un diplomático africano...


Fiel a su habitual contundencia, Welsh nos presenta en esta novela el hundimiento físico y moral de un policía corrupto. Un viaje a lo más abyecto, en el que se mezclan la visceralidad, la violencia y el humor negro: no defraudará a quienes disfrutaron con Trainspotting.



Vamos a definir a Escoria como una novela complicada, no solo por la cantidad de situaciones políticamente incorrectas que se describen en sus páginas, sino por los elementos que la componen, sus protagonistas, el entorno político y social en el que se desarrolla su historia, las situaciones familiares que se presentan en ella, abuso de drogas, sexo y otras sustancias y corrupción. Pareciera que el autor decidió tomar lo peor de la raza humana y ponerlo todo junto en una misma obra teniendo como resultado una novela impecable, entretenida, polémica, emotiva pero sobre todo reflexiva. 

Pero ¿Cómo hace el autor para que la recepción de su obra siga siendo cálida y objetiva en tiempos como estos, en los que cualquier situación ofensiva puede ser denunciada fácilmente? La respuesta, por lo menos para mí, es: Narrativa y construcción.

Vamos por partes, la narrativa de la obra se da en tercera persona por un narrador omnisciente que nos da acceso total a las situaciones, emociones, pensamientos y reflexiones de nuestro protagonista, el sargento Bruce.  En su mayor parte la narrativa sigue un orden cronológico que nos presenta una problemática y la desarrolla poco a poco. Para que ésta se pueda concretar se hace valer de diferentes perspectivas y personajes que aportan detalles adicionales a la obra y le dan un enfoque más completo.

Podemos dividir la obra en dos partes generales, la primera es lenta, con descripciones detalladas y situaciones específicas que parecieran no llevarnos a ningún sitio. Sin embargo, esta primera parte sirve para dar a conocer el entorno laboral y social actual de nuestro protagonista, la forma en la que se relaciona con los demás,  el cómo reacciona ante diferentes situaciones, incluso las frases, los tics y las manías que presenta. La lectura de esta primera parte puede costar un poco de trabajo ya que la trama principal se va quedando estancada y las subtramas se van resolviendo conforme aparecen. El sargento Bruce, como ya lo dijimos anteriormente, es el ejemplo de todo lo negativo que se puede tener en una persona, su actitud es repelente y cuesta mucho trabajo como lector poder relacionarse o identificarse con él.

Es en la segunda parte de la novela cuando comienzan a cambiar un poco las cosas. Gradualmente se nos va introduciendo a un narrador bastante peculiar que nos comienza a dar detalles muy puntuales de el pasado de nuestro protagonista, detalles que no conocíamos y que de ninguna manera se podrían anticipar. Con la llegada de este narrador especial comenzamos a ver también el declive, o la ruptura emocional y física de Bruce. Las cosas se complican cada vez más para él y las emociones que ha guardado durante mucho tiempo salen a flote. El ritmo y desarrollo del conflicto principal es un poco más ágil en esta segunda parte, las piezas se mueven cada vez más y estamos cerca de conocer el desenlace de la historia. 

Podemos ver entonces que la narrativa es perfecta en esta obra, es lenta y vasta o ágil y directa cuando se requiere. He dividido anteriormente la obra en dos partes y he mencionando las diferencias que se encuentran en cada una de ellas, sin embargo, la transición entre una y otra es sutil y gradual. No hay una manera exacta de dividir estas dos partes ya que el cambio se va dando de a poco, es mejor dicho, sobresaliente la manera en la que se nos va envolviendo en la obra y como tu criterio como lector va creciendo y cambiando con ella.

El segundo elemento que, desde mi perspectiva, permite que Escoria sea una excelente novela es la construcción de la historia y de sus personajes. Tomemos como referencia a Bruce, el protagonista, ya hablamos como en la primera parte de la novela se nos pinta como el tipo de persona con la que a nadie le gustaría relacionarse en el ámbito personal ni profesional, sus acciones y reacciones pueden llegar a ser muy incomodas e irritantes para el lector y puede no haber un vínculo entre uno y el otro. Sin embargo, es muy destacable la firmeza y la fidelidad con la que se nos presenta en todo momento, aunque sus decisiones no sean las mejores y su manera de relacionarse deje mucho que desear está siendo cien por ciento el mismo, está siendo fiel a sus principios, bueno o malos pero suyos. Esta autenticidad nos dice mucho del trabajo de construcción de personaje que hay detrás, de cómo el autor conoce tanto a su personaje, sabe de dónde viene y a donde va y se mantiene fiel a su esencia, a su realidad.

Esto comienza a cambiar durante el desarrollo de la historia y es que el personaje tiene una profundidad inmensa, hay un montón de cosas que se esconden detrás de la fachada de tipo rudo que se nos ha mostrado y poco a poco comenzamos a ver vulnerabilidad, que es la clave de la conexión entre personajes ficticios y lectores. Bruce llega a un punto de quiebre en el que no hay vuelta atrás, ha tomado malas decisiones, se ha dejado llevar por un juego de inmoralidad, mentiras y manipulaciones que tarde o temprano comienzan a jugar en su contra y no lo puede evitar. Las capas que lo protegen se van cayendo una tras otra y con cada una de ellas se muestra una versión distinta de él mismo. En este punto la imagen que teníamos de Bruce ya no es la misma, por supuesto, su historia y las cosas tan complejas por las que ha pasado no justifican sus acciones pero si nos dan perspectiva y nos permiten sentir empatía y conexión con él, nos hace saber que después de todo es un ser humano atormentado y que no ha encontrado la mejor manera para sacar toda esa frustración y dolor acumulado.

Nos vamos acercando al final de la novela y no hay muchas opciones para Bruce, sus metas han sido frustradas en todos los aspectos y desde su manera de entender el mundo no hay un futuro próximo que valga que la pena. Es curioso que cuando se habla de desarrollo nos vamos siempre por el lado positivo, sobre todo cuando leemos este tipo de finales podemos pensar que el personaje no tuvo un desarrollo como tal. A mi me gusta creer que sí,  que se vio un cambio del Bruce que vimos al inicio comparado con el Bruce que vemos al final. No es la misma persona, atravesó por un viaje complicado y tomó decisiones que tal vez al inicio no hubiera pensado jamás. Probablemente no es el tipo de cambio o crecimiento que estamos acostumbrados a leer pero está ahí, es real y es autentico, es suyo, es Bruce hasta la última palabra de la novela.

Para quienes son lectores asiduos del blog o me conocen y hemos intercambiado palabras sabrán que este tipo de historias me llaman mucho la atención por todo el contenido psicológico y social que hay de por medio. Este debate eterno entre el bien y el mal y el debate todavía más complejo de quien decide lo que está bien y lo que está mal. Hay mucho de esto en Escoria y es uno de estos libros que me dejan con más preguntas que respuestas y esa es una de las medidas que, personalmente, tomo en cuenta para saber si un libro es bueno o no.

Escoria es la ejemplificación de las personas que no encajan,  de los que no forman parte de la norma, de las personas que no pueden avanzar, de los que no se rinden aun sabiendo que el camino que recorren no los lleva a ninguna parte. Escoria es la representación de aquellos que nos negamos a representar, a los que les dijimos no muchas veces, a los que nadie toma como ejemplo, con los que nadie quiere estar.

Escoria es uno de mis libros favoritos en lo que va del año y si todo este discurso, probablemente repetitivo y cansado, que acabas de leer no te ha causado un poco de intriga y curiosidad por la obra entonces probablemente no sea el libro indicado para ti.




Esto es todo por ahora, si ya leíste la obra puedes dejar un comentario con tus opiniones o puedes buscarme en mis redes sociales para intercambiarlas.

Gracias por leer y compartir.