martes, 30 de junio de 2020

On Earth we're briefly gorgeous (Reseña).





Título: On Earth we're briefly gorgeous.
Título original: On Earth we're briefly gorgeous.
Autor: Ocean Vuong.
Editorial: Penguin Press.


On Earth We're Briefly Gorgeous is a letter from a son to a mother who cannot read. Written when the speaker, Little Dog, is in his late twenties, the letter unearths a family's history that began before he was born — a history whose epicenter is rooted in Vietnam — and serves as a doorway into parts of his life his mother has never known, all of it leading to an unforgettable revelation. At once a witness to the fraught yet undeniable love between a single mother and her son, it is also a brutally honest exploration of race, class, and masculinity. Asking questions central to our American moment, immersed as we are in addiction, violence, and trauma, but undergirded by compassion and tenderness, On Earth We're Briefly Gorgeous is as much about the power of telling one's own story as it is about the obliterating silence of not being heard.

With stunning urgency and grace, Ocean Vuong writes of people caught between disparate worlds, and asks how we heal and rescue one another without forsaking who we are. The question of how to survive, and how to make of it a kind of joy, powers the most important debut novel of many years



On Earth We're Briefly Gorgeous es una novela Epistolar, narrada en primera persona por el protagonista a quien conocemos como Little Dog. Se trata de una carta extensa a su madre (que no sabe leer) en la cual habla abiertamente y sin restricciones de su vida, de su relación madre-hijo, de los problemas que tuvo que enfrentar al crecer como un niño Asian/American en los Estados Unidos y de las complicaciones que el lenguaje, la cultura y la guerra en su país trajeron a su vida y se van pasando de generación en generación.

Estamos hablando de una historia ficticia con toques auto biográficos por lo que en algunos aspectos se puede tornar bastante dura e inquietante, así mismo nos da algunos datos y momentos históricos reales como el conflicto USA/Vietnam y un vistazo muy superficial al 9/11 y como la vida para la población Asiática y Oriental cambió por completo en los Estados Unidos después de estos sucesos.

Como introducción al autor se debe saber que es un poeta bastante aclamado en los Estados Unidos y que eso se refleja desde el inicio en esta su primer novela. La escritura, el ritmo, la estructura de la obra y la voz de los personajes son hermosas. Son mi parte favorita del libro.

La novela se divide en tres partes principales y a continuación quiero hablar un poco más a detalle de cada una de ellas.

Durante la primera parte de la carta podemos ver muy de cerca y con muchos detalles la dinámica con la que se desarrolla la relación entre Little Dog y su madre principalmente. Esta primera parte puede sentirse introductoria y lenta pero es en ella en la que las bases del resto de la obra se fortalecen. Es importante entender de donde vienen las acciones, comentarios, actitudes y reacciones de sus personajes.

Little Dog nos habla de la vida de su madre y su abuela en Vietnam, de la guerra y la ocupación Estadounidense, de la travesía de estas dos mujeres y del valor que tuvieron para emprender un viaje a un país y continente desconocido sin saber el idioma ni las costumbres del lugar. Durante estas páginas se va formando un ambiente hostil, complicado, lleno de dudas y miedos, de confusión y rechazo en la vida del protagonista y nos deja en claro que muchas de estas actitudes se van heredando, es decir, el sentimiento de culpa, de inferioridad, de miedo, de desconfianza que creció en su madre y su abuela durante y después de la guerra se transmiten a un niño que es ajeno a toda esta situación. Hasta este punto se nos habla de ser un “producto” de la guerra o un efecto secundario, un término bastante triste para referirse a un ser humano, especialmente a un niño.

El problema de identidad es uno de los temas más sobresalientes en la apertura de esta carta. Little Dog aprende desde muy temprana edad que no pertenece a ese lugar (USA) y que las diferencias entre él y los otros niños del vecindario son bastante notorias. Nos habla de colores refiriéndose a sí mismo como “amarillo” y la perspectiva que se tiene de ellos en ese país, de cómo se les invisibiliza agrupándolos a todos (Los Asiáticos) bajo la etiqueta de “Chinos”. Nos muestra cómo afecta en la forma en la que se ve así mismo el hecho de que, por ejemplo, su familia se refiera a él como Little Dog en lugar de llamarle por su nombre llevándolo al extremo de cuestionarse en varias ocasiones no sólo un ¿Quién soy? Sino un ¿Qué soy?


En la parte dos se nos presenta a un Little Dog adolescente, sin embargo, se nos sigue llevando al pasado, a sus años de infante para mostrarnos episodios de agresión o situaciones que para bien o para mal definen su personalidad actual. En esta etapa de su vida Little Dog comienza a entender un poco mejor su situación y, a pesar, de seguir siendo bastante pequeño empieza a asumir responsabilidades o roles en su familia que como menor no le corresponden. Es también en esta etapa en la que comienza a interactuar con otras personas de diferentes nacionalidades en esta diversidad racial que le ofrece el país y a entender que son las diferencias las que nos hacen especiales.

Little Dog conoce a Trevor, un chico blanco de un vecindario cercano con quien comienza a desarrollar una amistad, probablemente la primera de su vida y es ese precisamente un punto del que quiero hablar. La historia en ocasiones da saltos de tiempo bastante drásticos, no sigue una cronología lineal por lo que en ocasiones se siente como si quedaran algunos huecos en ciertas etapas de su vida y en el desarrollo de algunos personajes, que si bien son secundarios, están ahí, interactúan con el protagonista y sus acciones influyen en él.

Hablando de Trevor y su amistad con Little Dog debo decir que me gusta mucho la manera en la que el autor la va construyendo y desarrollando. Podemos sentir conforme avanzamos en las páginas como gradualmente y de manera natural las cosas van escalando entre ellos y esto nos lleva a un nuevo reto para nuestro protagonista: descubrir ¿Qué es el amor? ¿Cómo se vive el amor?

Se nos plantea interacción sexual entre estos personajes quedando claro que para la mayoría de las personas de esa generación, incluso para muchas de nuestra generación, la sexualidad es un tema tabú, algo para lo que no estamos preparados, que es percibida desde el prejuicio, el miedo, la ignorancia, la religión, la pornografía y en el más extremo de los casos la política. Little Dog y Trevor van navegando poco a poco esas aguas desconocidas, van descubriendo lo que desean y lo que les hace sentir bien, sin embargo, queda siempre el miedo a llamarlo por su nombre. La familia de Trevor, especialmente su padre tiene una carga homofóbica bastante fuerte y crecer en ese ambiente perjudica por completo la libertad de expresión y de amor para este chico.

Otros temas que se tocan en esta segunda parte del libro son el uso de drogas como medida para desconectar con la realidad, a veces abrumadora, de los jóvenes y la rebeldía característica de la adolescencia.


Para el final de la carta y durante la tercera parte del libro Little Dog ya es un adulto y ya tiene una idea más materializada de su identidad. En ella le cuenta a su madre sobre su vida como universitario y de las complejidades que se presentan al ser un artista.

Se toca un tema importantísimo para el mundo de la literatura: la romantización del dolor y el sufrimiento como musa para la glorificación de un autor. Desafortunadamente no se extiende mucho en este tema pero no si nos cuenta como la mayoría de sus amigos han muerto por sobredosis, o están sumergidos en el mundo de la droga, primero como estimulante para la escritura, después como salida de emergencia de esa cámara de tortura.

Se nos habla de esta glorificación que les damos a los artistas que dan la vida por sus obras, de cómo la sociedad mide el valor de su trabajo por la cantidad de dolor que éste le causó al artista y de cómo esto no debería de pasar.  El arte debería ser recreativo no destructivo. Que si bien se puede usar como una salida, una manera de expresar sentimientos y liberar tensiones, no debería ser esta una medida de calidad para el resultado final.

Para el cierre de la carta Little Dog se muestra mucho más comprensivo con su madre, con su abuela, con su país, con el país que los recibió después de la crisis, con las personas que se cruzaron en su vida pero sobre todo consigo mismo. Toda esta parte final se siente como una liberación de prejuicios, de culpas internalizadas, de temores, de rencores y de frustraciones. Se nos muestra a un hombre distinto, maduro, centrado y analítico que conoce su historia, la acepta, la hace suya, la comparte y la libera. Un hombre que entiende que una guerra no lo define, un hombre que decide vivir con lo que tiene y con lo que es en lugar de estarlo cuestionando todo el tiempo.
Tenemos algunas escenas emotivas en esta parte final del libro y algunas reflexiones bastante personales por parte del autor lo cual cierra bastante bien el ciclo.

Concluyendo, On earth we are briefly gorgeous es una novela personal, me atrevería a decir que es mucho más sobre quienes somos a través de los demás y de las vivencias que nos toca afrontar que de manera interna, es decir, no se siente como un viaje introspectivo, sino que toma en cuenta todos los elementos que lo rodean, especialmente la relación con su madre y le información genética que esta le transfiere de acuerdo a las situaciones que a ella misma le tocó vivir. Esa es mi idea general del libro, lo disfruté mucho y lo recomiendo ampliamente.

Hablando de los puntos débiles del libro, como dije antes, me hubiera gustado que se tuviera un desarrollo mucho más extenso de algunos personajes y algunas situaciones ya que la historia está en constante movimiento todo el tiempo, lo cual es bueno, pero a veces no nos da tiempo de asimilarlo. Desarrollar temas como el racismo, la homofobia, la violencia de género y el abuso de poder pudieron haber hecho de este libro no solo una gran historia sino un referente o una protesta ante todas estas injusticias. Personalmente no creo que es obligación moral o política de los artistas crear conciencia de estos temas pero siento que si tienes una plataforma y ya estás evidenciando estos temas sería bueno que les dieras un enfoque mucho más profundo y crítico.

Con esto concluyo mis comentarios sobre esta obra, agradezco sus visitas y comentarios y me despido deseándoles buenas lecturas.
Nos leemos cuando nos leamos.



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