lunes, 8 de mayo de 2017

Hashtag (Reseña).


¡Wow! Hace mucho, mucho tiempo no tenía tantas ganas de escribir una reseña como ahora mismo. Muchas gracias a Me gusta leer México por el ejemplar.


Título: Hashtag
Título original: Hashtag
Autor: José Ignacio Valenzuela
Editorial: Nube de tinta (PRH).



¿Qué hacer cuando un simple Hashtag no basta para manifestar lo que sientes?

Eric es un muchacho que lo tiene todo: unos padres que lo consideran el mejor hijo del mundo, una mansión en Los Angeles, una amiga incondicional, y un compañero de curso tan misterioso como atractivo. Chava, por el contrario, lo ha perdido todo menos las ganas de vivir. Lleva varios meses hospitalizado y desde una cama añora el ruido de las calles, su hogar y una muchacha que tiene un tatuaje en forma de libélula. Ellos jamás se hubieran conocido, pero la vida se encargó de juntarlos. ¿Qué podrían tener en común dos chicos tan diferentes? Muy poco, salvo que han decidido esconder sus verdaderos sentimientos para así sobrevivir. ¿Podrá Chava terminar de armar las piezas de su pasado para asumir el presente? ¿Será capaz Eric de confesar el terrible secreto que lo atormenta y que provocó el accidente de sus padres?

Armados sólo por un teléfono e Instagram, tendrán que enfrentar sus propios demonios, sin filtros ni hashtags.



Hashtag es una novela juvenil contemporánea, fresca y ligera a simple vista que, sin embargo, esconde en sus páginas a un grupo de personajes, situaciones y mensajes dignos de ser recordados. Es precisamente eso de lo que quiero hablar, ya que la complejidad de la historia recae en sus personajes y en la forma en la que estos se desarrollan e interactúan.

La narrativa del autor es fluida, la historia está narrada en primera persona por el protagonista, Eric y sigue un orden cronológico interrumpido en ocasiones por saltos de tiempo al pasado que ayudan a completar la visión de los personajes, sus historias, motivos, miedos, inseguridades y algunos cuantos secretos que dan forma a la misma.

El factor común en la mayoría de los personajes y capítulos que conforman la obra es el misterio. Los personajes ocultan cosas de su pasado, de su presente, incluso de su futuro y es importante que estos se vayan revelando gradualmente para que el lector pueda ir construyendo sus propias teorías y prejuicios.

Bien, ahora hablemos de los personajes. Hay por lo menos tres de ellos que han llamado mi atención y que trataré de abordar sin llegar a revelar datos importantes (spoilers) que puedan afectar su experiencia como lector.

Primero, hablemos de Eric, el protagonista de la historia. Eric tiene 17 años y está pasando por una de las tragedias más grandes por las cuales puede pasar un ser humano, sobre todo cuando es a temprana edad. Lo peor del caso es que Eric tiene un sentimiento de culpabilidad horrible que distorsiona su visión de las cosas y daña significativamente sus relaciones con los demás, que de por si son limitadas. Eric esconde secretos y guarda emociones, le cuesta trabajo mostrarse tal y como es. Vive reprimido por culpa de los prejuicios de quienes lo rodean permitiendo que esto defina su personalidad y limite su desarrollo como ser humano. En resumen Eric es un chico atormentado, inseguro, inestable, injusto consigo mismo, irresponsable en ocasiones, caprichoso, necio pero sobre todo sensible. Muy al principio de la novela sentía una repulsión por él y por sus actitudes, me parecía que muchas de las cosas que le pasaban eran resultado de sus decisiones y puede que sea cierto, sin embargo, conforme vas conociendo más de él te das cuenta que no es sino el reflejo del ser humano promedio actual. Un ser que muestra al mundo una cara que no es la suya, que dice cosas que no siente y que siente cosas que no dice. El desarrollo que muestra Eric en esta novela es lento por lo tanto realista, una persona no cambia su perspectiva de la noche a la mañana, tiene que caer para aprender es por eso que Eric es un personaje profundo y humano.

Ahora es momento de hablar de Jade, la mejor amiga de Eric, o mejor dicho la única. Jade es un ser humano extraordinario, una chica sin inhibiciones, alegre, expresiva, decidida, fuerte y muy inteligente. Jade sabe mucho más de lo que admite, ella conoce cada secreto de Eric y lo comprende, no lo juzga, lo acompaña en el camino a la verdad pero jamás intenta imponer o forzar decisiones, ella permite que Eric se equivoque, que reconozca sus errores y que aprenda de ellos. Jade es la amiga incondicional que todos deberíamos tener. Sus personalidades contrastan y se complementan ofreciendo al lector un panorama completo de la situación. Sin embargo, en ocasiones se invierten los papeles y es ella quien necesita del apoyo de él. Jade es el soporte, no solo de Eric sino de la historia en general, le da toques de frescura y diversión pero al mismo tiempo la lleva a estados emocionales que exigen mucho tanto de su compañero como del lector. Jade es esa amiga que se hace a un lado para permitir que seas tú quien dé el primer paso, sin intenciones ocultas ni pretensiones de por medio. En un universo dramático y oscuro, Jade es el respiro que la novela necesitaba y se agradece bastante su presencia.

Por último tenemos a Chava. Chava es un personaje pasivo que influye en las vidas de Eric y Jade en formas inesperadas. Se conocen por coincidencia, una muy triste por cierto, y poco a poco se va formando su amistad. Chava es un chico humilde, soñador y amable quien ha visto sus metas frustradas por un incidente de la vida que lo mantiene preso en una habitación de hospital. Chava ve en Eric la oportunidad de recuperar su mundo, de alguna manera u otra, pero lo que no sabía es que también dejaría al descubierto sus secretos, su pasado y sus temores. Chava es un chico sensible y sus emociones van cambiando conforme su situación de salud empeora y es comprensible. A diferencia de Eric, Chava no esconde sus sentimientos, los expresa cuando siente la necesidad de hacerlo y se enorgullece de ellos, es transparente en ciertos aspectos pero sombrío en otros.

La química que hay entre estos tres personajes es un tanto extraña, en ocasiones se siente bastante natural y armónica pero con lo diferentes que son los tres y las distintas experiencias de vida que han pasado, en un segundo se vuelve un auténtico martirio. Sin duda el autor conoce bien las diferentes personalidades y les da a cada uno su espacio y su voz.

En Hashtag encontraremos algunos temas complejos tratados, a veces con sentido del humor a veces con la seriedad necesaria. Temas como el rechazo o inclusión de las personas LGBTTTIQ+, el perdón, la amistad y la búsqueda de la personalidad a través de uno mismo y de los demás. Otros elementos, tal vez superficiales, que he encontrado en la obra y que me han gustado bastante son, por ejemplo, la inclusión de canciones a lo largo de la historia que se ajustan a las situaciones que van pasando los personajes, así mismo el uso de las aplicaciones o redes sociales de uso frecuente en nuestra época que no solo cumplen con el objetivo de darle ese toque contemporáneo a la novela sino que, además, es usado por el autor como referente a problemáticas actuales, tales como la deshumanización, la falta de tacto, la indiferencia hacia las emociones de los demás y las propias.

Ahora me gustaría hablar de un par de detalles que me han parecido poco favorables. Primero tengo que admitir que el final me ha parecido un tanto precipitado, me quedaban muy pocas páginas y aún tenía muchos temas por cerrar, secretos que conocer y problemas que solucionar. Al final todo llega a su fin de forma justa pero si un poco precipitada, o por lo menos así es como yo lo sentí. Yo soy ese tipo de lector al que le gusta formular sus ideas, reflexionar y llegar a mis propias conclusiones y en esta ocasión me he encontrado con que uno de los mensajes de la obra está dicho explícitamente por el autor en voz de uno o más personajes. Entiendo que hasta cierto punto era necesario que el mensaje se diera de esta manera, para completar el desarrollo del protagonista y concluir con el ciclo de la historia, sin embargo, como el lector meticuloso que soy me hubiera gustado que el mensaje quedara oculto entre líneas, que fuera el lector quien lo descubriera en el momento adecuado. Soy de los que cree que puedes leer la misma historia varias veces en diferentes etapas de tu vida y en cada una de ellas vivirla y comprenderla de diferente manera porque tomas de ella lo que necesitas en el momento, bueno esto se puede ver obstruido cuando el mensaje principal es dicho con todas sus letras. Puede ser que esta sea una de mis manías como lector, ya serán ustedes los que juzguen cuando lean la novela y me cuenten sus impresiones.

Concluyendo, Hashtag es una historia de crecimiento, búsqueda y aprendizaje con dosis de humor, drama y música. Una historia con personajes memorables y profundos que nos demuestran una vez más que los seres humanos no somos porcentajes completos, es decir, que no somos del todo buenos o del todo malos, que somos flexibles y cambiantes, que las palabras influyen, las emociones construyen y las relaciones sociales nos forman.





Hasta aquí la reseña de esta semana, espero que les haya interesado y por  favor no te vayas sin dejarme tu opinión sobre este libro, cuéntame  ¿Le darás la oportunidad? ¿Ya la leíste? ¿Qué opinas de la obra y de su autor? ¿Qué otros títulos del autor te interesan?






miércoles, 12 de abril de 2017

Tomboy (Reseña).





Título: Tomboy, una chica ruda.
Título original: Tomboy.
Autor: Liz Prince.
Editorial: Alfaguara (PRH).



Tomboy. Una chica ruda acompaña a una galardonada artista y autora a través de los años de su infancia y adolescencia, y explora, con humor, honestidad e intensidad, lo que significa "ser una chica".

Su autora, Liz Prince, ha sido ilustradora para Adventure Time, Steven Universe y Regular Show.

Al crecer, Liz Prince no era una niña muy femenina que digamos, no se ponía tutús rosas ni jugaba a ser una dulce princesa como las demás niñas de su vecindario. Pero tampoco era exactamente uno de los chicos. Era más bien algo en medio. Pero con las presiones de la secundaria, la preparatoria, los papás, la amistad y el romance empujándola hacia todos lados, ese "en medio" no era precisamente un lugar fácil en el cual estar.


Tomboy es la autobiografía ilustrada de la ilustradora Liz Prince en la cual, con un peculiar sentido del humor busca cuestionar los estereotipos y prejuicios bajo los cuales vivimos desde nuestra infancia, las prácticas machistas, el abuso escolar, el maltrato psicológico y la evidente falta de empatía en nuestra sociedad, pero eso lo vamos a hablar más a detalle en las siguientes líneas.

Por ahora quiero contarles un poco sobre algunos elementos literarios del libro que han llamado muchísimo mi atención. En primer lugar las ilustraciones que son, en su mayoría, minimalistas y cumplen con la función de ayudar al lector a digerir y complementar la información que se le está brindando. Al tratarse de una historia gráfica se tiene poco espacio para descripciones extensas y personajes profundos, sin embargo, no se siente la ausencia de estos elementos debido a que la autora tiene bien definido el mensaje que quiere compartir y ha elegido sabiamente las ilustraciones y textos que representan fielmente dicho mensaje.



En Tomboy podremos ver la historia de vida de Liz, desde su infancia hasta su adultez y en cada una de estas etapas vamos explorando temas con los cuales podemos sentirnos identificados o, en el mejor de los casos, causar un impacto en nuestra manera de entender el mundo.

Hay algunos temas que salen a relucir en esta historia de los cuales vale la pena hablar. El primero de ellos es, obviamente, el concepto heteronormado de "género" que la sociedad ha impuesto sobre todos y cada uno de nosotros. La pequeña Liz nunca se sintió cómoda usando vestidos por lo cual se negaba a usarlos y solía ser confundida con un niño, incluso le gustaba, no porque quisiera ser un niño, sino porque se negaba a aceptar la imagen "femenina" que se esperaba de ella.



Con el paso del tiempo comenzaron a llegar distintas situaciones como las relaciones afectivas/sexuales en la adolescencia. En esta etapa de su vida, Liz tuvo que lidiar con nuevos problemas como la percepción de su nuevo cuerpo y la comparación cruel e injusta con el cuerpo ideal que el estándar de belleza socialmente aceptable: cuerpo delgado pero con curvas, piel perfecta, cabello siempre radiante y uso de maquillaje natural pero nunca exagerado.

A lo largo de la historia podemos encontrar a otras “Tomboy” con las que Liz comparte momentos, a veces buenos, a veces malos. Estas chicas nos ayudan a entender que a pesar de tener mucho en común con ella cada una tiene su propia personalidad, estilo y filosofía de vida, en otras palabras nos prueban el punto de que cada persona es diferente y que son esas diferencias las que nos unen; particularmente esta historia nos ayuda a entender también que hay no solo una sino muchas formas de ser mujer y cada una de ellas es valiosa a su manera.



Hasta aquí la reseña de esta semana, espero que les haya interesado y por  favor no te vayas sin dejarme tu opinión sobre este libro, cuéntame  ¿Le darás la oportunidad? ¿Ya la leíste? ¿Qué opinas de la obra y de su autor? ¿Qué otros títulos del autor te interesan?


¡Los leo pronto!

miércoles, 5 de abril de 2017

Bodas. El verano (Reseña).



Título: Bodas. El verano.
Autor: Albert Camus.
Editorial: Debolsillo (PRH).



Las páginas de Bodas y El verano, reunidas aquí y confundidas en la especie de gloria meridiana de sus títulos, revelan las corrientes ocultas que alimentaron la obra de Albert Camus.

Bodas es en cierto sentido el fragmento de un diario de viaje espiritual, morosamente detenido en el éxtasis de una tierra en la que nada ocurre fuera de ella misma, de su propia y oscura fuerza vital.

Los escritos de El verano tienen en la tenacidad y en la aspereza que distingue a su hermosura la marca histórica que llevan los escritores que, después de la última guerra, en vez de resignarse a la muerte del espíritu, ponen todas sus energías en la lucha por su supervivencia.




Si tuviera que elegir una palabra para describir este libro diría nostalgia.

Albert Camus nos lleva de la mano por un recorrido nostálgico, artístico, espiritual y humanista a través de sus recuerdos en la tierra lejana que lo vio crecer. Nos muestra paisajes variados, coloridas montañas, pequeños santuarios de vida aislados del mundo, formas, colores, olores, sensaciones. “Bodas. El verano” es una experiencia elevada, trasciende fronteras, ofrece al lector una nueva perspectiva de lo que significa leer pero ¿Cómo lo consigue? Vamos a hablar de ello.

Uno de los elementos que sobresalen en este libro desde las primeras líneas es la poesía, ese lenguaje universal que despierta nuestros sentidos, fortalece lazos con lo que nos rodea y nos conecta a todos como seres humanos. Camus describe paisajes y recuerdos con hermosas palabras que erizan la piel y transportan al lugar en cuestión. Como lector no se puede ser indiferente a las sensaciones que este tipo de escritura provocan. Uno termina enamorándose más de la vida.


Otro punto sumamente importante es la reflexión. Camus no solo describe poéticamente todo cuanto recuerda, ve y siente sino que lo complementa con reflexiones que van desde lo más sencillo hasta lo más profundo, nos da a conocer sus pensamientos sobre la vida y la muerte, la felicidad, la tristeza, las relaciones humanas, la naturaleza, la necesidad de aferrarnos al pasado, la resistencia al cambio, el miedo al futuro, la ansiedad del presente.

Por último, los temas que aborda en sus reflexiones son temas con los que cualquiera puede sentirse identificado ya que el autor fue completamente transparente y directo, pone sobre la mesa dudas existenciales que nos han acompañado por mucho, mucho tiempo y, a pesar de que expone su claro punto de vista sobre estas cuestiones, permite que sea al final el lector quien diga la última palabra y forme sus propias conclusiones.

Para quienes estamos acostumbrados a leer géneros como novela, cuento o narrativa, este libro puede resultar un poco pesado, lento a veces, sin embargo, una vez que logras adaptarte al cambio las cosas fluyen y tú con ellas. Aun así considero que esta es una lectura para disfrutarse de a poco, no la recomendaría para alguien que se inicia en el hábito porque es posible que no logre asimilar todos estos elementos que la conforman funcionando al mismo tiempo.  

Por supuesto que, como todo libro, hay varias maneras de leerse e interpretarse. Puede leerse como una serie de historias o cuentos de un hombre recorriendo el mundo, como poesía que entra por los ojos y llega hasta el alma, como una reflexión sobre nuestro estilo de vida o bien como un conjunto de todas las anteriores, esto dependerá del lector y del momento en el que el libro llegue a ti.

En mi caso esta fue una lectura exquisita que sirvió a su vez como detonante para noches de debate conmigo mismo, como reconciliación con la naturaleza y la vida misma y como escaparate a una realidad alterna en la que solo suceden las cosas que quiero que sucedan.





Hasta aquí la reseña de esta semana, espero que les haya interesado y por  favor no te vayas sin dejarme tu opinión sobre este libro, cuéntame  ¿Le darás la oportunidad? ¿Ya la leíste? ¿Qué opinas de la obra y de su autor? ¿Qué otros títulos del autor te interesan?


¡Los leo pronto!