El mundo está lleno de prejuicios, la gente ahí afuera tiene
un problema para cada solución y hagas lo que hagas nunca podrás darles lo que
desean. En lo personal intento ir por la vida sin hacer caso a lo que se diga
de mí, claro, hay ocasiones en las que las críticas son constructivas porque
pueden ayudarte a crecer en varios sentidos, es cuestión de saber
distinguirlas.
Como lectores, pasamos por esto muy a menudo, aquí un listado
con algunos de los prejuicios a los que nos vemos expuestos y mi opinión sobre
ellos:
1.- “Si eres lector ¿por qué no eres tan inteligente?”
Muchas veces se ha dicho que los lectores suelen ser más
inteligentes que los no lectores, y puede que sea cierto, sin embargo, debemos
considerar que existen muchos tipos de inteligencia y que no todas se
relacionan con las habilidades numéricas, científicas, filosóficas o
lingüísticas. Un lector puede
desarrollar habilidades de cualquier tipo, depende mucho de la persona y de las
ganas que tenga de hacerlo. Entonces este prejuicio es absurdo, no se debe
generalizar cuando se habla de seres humanos.
2.- “Ya no eres tan joven para leer novelas juveniles, lee algo más serio”
Es verdad que las
obras literarias tienen un género y un sub género y que, muchas veces, los
autores las escriben pensando en determinado público, sin embargo, un lector
tiene la libertad de elegir sus lecturas como él lo desee. En mi caso, me gusta
leer cierto tipo de novelas juveniles por varios motivos, principalmente porque
me ayuda a recordar esa divertida e incómoda época de mi vida, me ayuda a
recuperar recuerdos y sensaciones pero sobre todo me ayudan a ver lo mucho que
he cambiado desde entonces. El libro no
define al lector, pero lo complementa.
3.- “Solo lees libros clásicos para sentirte intelectual”
Similar al caso anterior. Mi respuesta en esos casos siempre
es una carcajada llena de sarcasmo. No, no leo libros clásicos para sentirme
“intelectual” los leo porque me gustan sus historias, me dan datos curiosos de
épocas pasadas y me dan una satisfacción que pocos libros logran darme. Qué
triste sería la vida si fuéramos por ahí tratando de proyectar algo que no
somos, no tiene sentido.
4.- “¿Qué harás con tus libros cuando leer pase de moda?”
Esta es la más interesante de todas. Estamos de acuerdo en
que la lectura, últimamente, está teniendo un crecimiento increíble. En parte
se lo debemos a las sagas, trilogías y novelas que han sido llevadas al cine
con muy buenas estrategias de marketing, sin embargo, no en todos los casos es
así. Para mí la lectura no es un hobby, no es una obligación ni una actividad
extra, es algo que hago con tanta naturalidad y frecuencia que tendría que
llamarlo más bien estilo de vida. Hay gente que se ejercita por las mañanas,
gente que ve televisión todo el día, gente que come demasiado, gente que
respira y no, no lo hacen por moda, lo hacen porque son así y punto.
5.- “Los lectores son aburridos”
Tema delicado. Una vez más, no se debe generalizar porque hay
miles de años luz de diferencia entre un ser humano y otro, en muchos sentidos.
La diversión no está peleada con la lectura. En mi caso, quienes me conocen
saben que me encantan las fiestas, el whisky, los conciertos y las salidas con
amigos con la misma intensidad que me encantan los libros. Ser lector no te
obliga a pasar el resto de tu vida recluido en tu habitación sin vida social o
entretenimientos de cualquier tipo.
Así que estos son algunos de los prejuicios a los que he sido expuesto, sé que hay muchos
más por ahí pero me encantaría que los mencionaran ustedes en un comentario o
en mis redes sociales usando #PrejuiciosPorSerLector para poder debatirlos.
¡Los leo pronto!



